La puntuación en los textos escritos constituye un capítulo importante dentro de la ortografía de cualquier idioma. De ella depende en gran parte la correcta expresión y comprensión de los mensajes escritos. La puntuación organiza el discurso y sus diferentes elementos y permite evitar la ambigüedad en textos que, sin su empleo, podrían tener interpretaciones diferentes.

El punto.- El punto (.) señala la pausa que se da al final de un enunciado. Después de punto -salvo el utilizado en las abreviaturas- siempre se escribe mayúscula.

Hay tres clases de puntos: el punto y seguido, el punto y aparte y el punto final.

El punto y seguido se emplea para separar proposiciones o construcciones largas y complejas en las enumeraciones.

Después de un punto y seguido se continúa escribiendo en la misma línea. Si el punto está al final del renglón, se empieza en el siguiente sin dejar margen. Por ejemplo:

Empezaron a abrir las ventanas. Después, entraron en la cocina.

El punto y aparte separa dos párrafos distintos, que suelen desarrollar, dentro de la unidad del texto, contenidos diferentes. Después de punto y aparte se escribe en una línea distinta. La primera línea del nuevo párrafo debe tener un margen mayor que el resto de las líneas que lo componen, es decir, ha de quedar sangrada. Por ejemplo:

La lluvia caía sin cesar.

Las nubes iban avanzando.

El punto final es el que cierra un texto.

Otros usos.- El punto se utiliza también después de la abreviaturas. Ejemplos: Sra., Excmo., cf.

La coma.- La coma (,) indica una pausa breve que se produce dentro del enunciado. Usos:

-Se emplea para separar elementos de una misma categoría, ya sean proposiciones, verbos o adjetivos que forman una serie o una enumeración.

Ejemplos: El perro es grande, negro, flaco.

El perro corre, salta, ladra y mueve la cola cuando llaman al timbre.

Cuando los elementos de la enumeración constituyen el sujeto de la oración o un complemento verbal y van antepuestos al verbo, no se pone coma detrás del último. Ejemplo:

El dos, el ocho, el cuatro y el seis son números pares.

-Para separar elementos explicativos dentro de la oración. Ejemplo:

Carlos, el veterinario, recomendó la factura.

El perro, el mejor amigo del hombre, desciende del lobo.

-Los vocativos van entre comas y si están al principio del párrafo, van seguidos de coma. Ejemplo:

¿Oíd, mortales, el grito sagrado¿

Ana, la semana próxima salimos, ¿no es cierto?

-Cuando se modifica el orden habitual de los elementos de una oración. Ejemplo:

A la noche, delante del espejo, se miraban las niñas.

-Para indicar la omisión del verbo. Ejemplo: ella lee; él, también. (lee)

-Detrás de los conectores en las oraciones. Ejemplos:

Al despertar, vi que no estabas.

De repente, la luz se apagó.